Just Journalist!

peque

¡¡¡Ya soy licenciadaaaaaaaaaaaa!!! Y en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, para más señas. Aunque el año pasado estuve un pelín peleada con el periodismo, parece que poco a poco la vocación vuelve a salir del escondite al que le había condenado mi razón. Quizá esto es como un matrimonio, que pasa por sus correspondientes altibajos y el salir airosos de ellos es lo que le hace volverse más fuerte, indestructible y duradero. La baja estima social, la corrupción mediática, los sueldos precarios… serían los principales y reiterados focos de esta “riña matrimonial”, pero, y tras cinco años, aún no sé decir por qué el periodismo tiene una asombrosa magia que hace caer embelesado a todo aquel que es tocado por su halo. Decía Kapuscinski que los cínicos no sirven para este oficio, yo precisaría un poco más y diría que son los soñadores natos su base más honrosa a la par de su cantera principal. El niño que, desde pequeñito, tiene la necesidad de investigar el porqué de las cosas, escribir, contar y soñar con que puede hacer cambiar eso que no le gusta a través de sus pabaras ya ha sido, quiera o no, absorbido y tocado por ese halo que antes mencionaba. Probablemente ni salvará vidas, ni ganará sueldos millonarios, ni será asediado por las calles. Será únicamente periodista, pero puede que para él sea más que suficiente.  

Cuando era pequeña, hablaba tanto y fantaseaba tantas historias que llegó un momento en el que mi madre, ya con la cabeza como un bombo, me dijo “¿por qué no las escribes y yo por las noches me las leo?”. Con un par de años más, dar gritos y cazar autógrafos en la Ciudad Deportiva del Real Madrid se convirtió en la atracción estrella de mis veranos. Ante el poco caso que nos hacían los jugadores, acudíamos a suplicar a los periodistas para que nos dejasen entrar con ellos a la rueda de prensa. ” Estudia periodismo y dentro de unos años estarás aquí con nosotros”. “Pues igual no es mala idea”, pensé. Por esa época tenía once años y todavía me faltaba bastante para ello, pero había que irse entrenando. Me autofabriqué un micrófono y se lo plantaba a todo aquel que pasaba por el pasillo, mi madre por entonces empezó a coger complejo de Ana Obregón y mi padre se consolaba diciéndose para sí mismo “esta va para ingeniera, juez o médico, esto son sólo cosas de niños…” Las cosas de niños pasaron a convertirse en cosas de adolescentes y aunque mi padre y mis profesores me intentaran convencer de que tenía que estudiar otra cosa, mi cabezonería y obcecación no hacía más que crecer. Luego llegó el 11 de Septiembre y me pareció envidiable la labor de los periodistas que, sin saber lo que podía pasar, se fueron al meollo de lo que parecía ser el comienzo de la Tercera Guerra Mundial para llevar nuestros ojos hasta donde la razón no alcanzaba pero necesitaba conocer. Qué valentía. “¡ Corresponsal de Guerra!”, me dije, y entonces ya mi padre comprendió que, al menos su guerra particular estaba perdida. Pasé la selectividad, cursé periodismo, y tras cinco años la historia parece continuar. De momento tengo el título en mano, y sólo Dios sabe a partir de hoy qué ocurrirá.

Advertisements

7 Comments Add yours

  1. Señor Pato says:

    Ay, tu pobre padre, qué disgusto se habrá llegado…

    (lo digo por lo de la ciudad deportiva vikinga)

  2. Señor Pato says:

    Ay, tu pobre padre, qué disgusto se habrá llevado…

    (lo digo por lo de la ciudad deportiva vikinga)

  3. Señor Pato says:

    Bórrame el primer comentario, anda, que ya no sé ni escribir. “Llegado”…

    (y ya que estás, borra este también)

  4. kiarinha says:

    Aquí no se censura nada, señor!! jajajaj ni los comentarios con erratas!

  5. Señor Pato says:

    Mira, como truco para que haya más comentarios y que parezca que te visita mucha gente no está mal. Tomo nota, para cuando me haga un blog yo.

  6. Dandan says:

    Señorita Cea de los Cea de toda la vida, tiene usted un tanto olvidado su espacio de reflexión personal.

    ¿Para cuando una nueva tormenta cerebral?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s