Pequeño Pepinho Blanco

Dedicado al Sr. Angel Sánchez Blanca

Miren, de seguir así yo lo dejo. Me doy por vencida. Yo tengo lo que creo que es la  sana costumbre de despertame, ponerme un Cola-cao y encender el portátil para bucear un poco por El País y El Mundo, mientras dejo resonar de fondo el chascarrillo político propio de las tertulias mañanerasde nuestro país. No tengo un canal preferido para este sano-insano hábito.  Hago zapping y el invitado que me llame más la atención ese día es con quien me quedo. Esta mañana la elección ha sido arriesgada y sólo apta para aquellos cuya tensión y constancias vitales no se alteran con facilidad, José (Pepinho) Blanco. A éste hombre no lo endulza ni un Cola-Cao de cinco cucharadas soperas.

Pepinho es un político de primera línea, no lo discuto, pero de primera línea de batalla. Si en vez de haber elegido la política le hubiera dado por un balón, hubiese sido “defensa rompedor” o igual directamente máximo dirigente de la tribu de hooligans correspondiente. Me apuesto mis cereales de mañana a que en el colegio era de esos odiosos niños que gastan su poco intelecto buscando motes para los demás con el objetivo de cacarearlos con sorna cada vez que se presenta la ocasión (y cuando no, también). Que se chivaba al profe de las trastadas de sus compañeros para ocultar las suyas propias, y que querido, tampoco lo era mucho (y es que tanto resquemor en su cara no se entiende sino es por un trauma infantil coleante y difícilmente resuelto).

Pero bueno voy a dejar ya de faltar gratuitamente y encima sin argumentar (¡qué daño ha hecho estos últimos años de política a este país!), y ya les paso a relatar lo que ha sido la matinal y prodigiosa intervención de “Pepinho, defensa rompedor, Blanco”.

Para romper el hielo, clase magistral de economía. Y es que, efectivamente, los españoles, a juzgar por la situación actual, no sabemos mucho de números, ni de cotizaciones, ni de jugar al Risk con la bolsa. “ La caída del Ibex nos demuestra que la culpa, el epicentro de la crisis, se encuentra en USA y en Argentina. Que no tiene nada que ver con la administración del partido socialista”. Qué malo es el Cola-Cao con grumitos, si tienes la mala suerte de estar tomándotelo mientras escuchas estas cosas el atragantamiento es impepinable. O sea, que resumiendo y en palabras de pueblo llano:  la culpa es del Marcelo de la Pampa o del Tío Sam, que aquí nosotros únicamente nos hemos dedicado a decir que no pasaba nada, y claro, al final esta gente les ha dado por hacer de las suyas, nacionalizar empresas y dejar el Dow Jones a la altura del betún para quitarnos la razón.

 

¡Desde luego que estos americanos, cuando les da por fastidiar no tienen límites! Les tendríamos que haber vendido suelo público sin especular (upss, que de ese creo que no tenemos) o haberles dejado soplar un poquito más para agrandar nuestra pequeña burbujita inmobiliaria y a ver si así, con un poquito de suerte, no nos hubiesen mandado la crisis para España.

 

Luego puso la puntilla de oro “ y esto nos ha servido a los españoles para entender la globalización”. Mire, honestamente, Señor Pepinho, creo que con haber destinado esos 400 euros per cápita a apuntarnos a un curso CEAC en Principios de Economía hubiese bastado. Los números rojos del IBEX lo veo lección con maña antigua en plan “la letra con sagre entra”, pero usted mismo que es el que dice saber de éstas cosas.

Después de haberse hecho pasar por profe, Pepinho estaba ya eufórico y metido en faena. Foto de las Azores, administración Aznar y Guerra de Irak para explicar el Crack económico y bursátil. Y así, sin anestesia. Que Bush no nos quiere invitar a la cumbre, esto es claramente culpa del señor Aznar, porque cuando se creo el G20 no hizo nada por tocar lo suficientemente la moral y que nos aceptaran (más que nada porque no teníamos ni los mínimos para ello). Y cuando los tuvimos y nos convertimos en la octava potencia mundial, nos dedicamos a desprestigiar al G8 y evitar el pedir nuestra incursión ya que “igual la economía está en una fase en la que necesita más la intervención de todos los países en general que del liderazgo de ocho”. Ya entiendo porque Maestro Pepinho Blanco no ha dicho nada de esto último. Es lo malo de querer instalar la memoria histórica sólo a largo plazo, y es que  esta última cita era de Zapatero en un discurso de hace un año, cuando ya éramos octava potencia mundial con todos los honores y las mieles del éxito nos endulzaron tanto que sufrimos de hipoglucemia (a juzgar por estas palabras).

Para rematar, y cuando yo directamente ya había dado por perdida mi lucha contra el Cola-Cao y sus grumitos, Pepinho Blanco se dedicó a constatar que Relaciones Públicas o Protocolo no está entre su haber de asignaturas cursadas en sus no finalizados estudios en Derecho. “Las relaciones con Estados Unidos son inmejorables” ( y a quien no se le atragante el desayuno con esto, que ponga en conocimiento de  la ciencia cómo lo hace) “Pero el estado del mundo actual es claramente culpa de Estados Unidos, la administración Bush y la Guerra de Irak”. “¡Claro que sí, Pepinho!”, estará pensando el destacamento de diplomáticos españoles mandados a mendigar a  USA la incursión en la Cumbre “¡ahora va a ir a negociar con ellos tu padre!”.

Miren, esto ya no es cuestión de ser de derechas o de izquierdas como puede que estén pensando. Esto ya es sólo cuestión de sentido común. La política de patio de colegio y de confrontación continua puede que hubiese resultado entretenida para los tiempos despreocupados de la anterior legislatura, pero no para la actual. Y es que aunque el Sr. Blanco no quiere hacer caso de las recomendaciones y previsiones del FMI, nos dicen que nos agarremos que vienen curvas.  Hoy por hoy se necesitan políticos que se quiten la chaqueta, se arremanguen las mangas de la camisa y se pongan a trabajar. Si no está usted dispuesto a eso, igual es tiempo de retirada Pequeño Pepinho Blanco. Y no le quitaré lo de “Pequeño” hasta que no me demuestre lo contrario.

 

 

 

 

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2 Comments Add yours

  1. Señor Pato says:

    Eso te pasa porque tú no desayunas leche con colacao, sino colacao con leche.

    Y este hombre, desde las últimas declaraciones estrictamente futboleras que hizo, ha pasado a ser Don José. Lástima que lo de “Blanco” aún no se lo podamos quitar.

  2. kiarinha says:

    Di q sí, Luisito!! “Al pueblo pan y fútbol”

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