Si mi abuelo Meco hubiera estado en el Comisionado de Memoria Histórica

Me imagino que serían cosas de niños, yo que sé… Pero hubo una época, cuando mi primo Fernando y yo no contábamos más de 8 años, que no dejábamos de preguntar a mi abuelo por la Guerra Civil. Entonces Emérico,  más conocido como “Meco”, ese chaval que con 18 años se vino de Segovia a Madrid y allí le “pilló la guerra”, como decía él, intentaba pasar del tema o directamente mandar callar a esos niños que parecían preguntar muchísimo más de  lo que él quería contar. Y es que nosotros no sabíamos de esa regla-condición que Meco había impuesto en su casa antes de que  naciésemos “aquí de política no se habla”. Y nadie se la discutió hasta que mi tía decidió ir a la Universidad y así “la estudianta” parecía hablar mucho más que lo que el bueno de Meco quería escuchar. Pero nosotros seguíamos dale que dale, no pillábamos la indirecta. Hasta que un día le dijimos… “bueno, si no nos cuentas nada dinos al menos quién gano, ¿ganaron los buenos?” Y debe ser que la duda le tocó la fibra porque hizo una prórroga en su silencio “en una guerra todos son malos”. Y no volvió a hablar del tema jamás.

Años después, mi madre, su hija, me contó el verdadero significado de la historia, y el porqué del mutismo de mi abuelo. Como os comentaba antes, él, con 18 años puso sus sueños en Madrid, un Madrid que al tiempo de recibirle se sumió en fuego y bombas. Meco no quería saber nada de política, él sólo quería tener una vida mejor que la que tenía en el pueblo. Por lo que pasó los primeros años de la guerra ayudando a su hermano en una tienda de ultramarinos. Una mañana un obús cayó del cielo y asoló el comercio. Mi abuelo estaba a escasos metros de su hermano. Meco salió ileso, su hermano muerto.

Estuvo en el bando de los del “no pasarán”, luego se cambió a los que pasaron. Volvió a su pueblecito de Segovia para después traer a una familia de siete hijos a Madrid, y dicen que vivió enormemente feliz en la España de Franco. Mi abuelo no quería hablar de política, tampoco que ninguno hablásemos de ella y menos aún que nos metiéramos en esos asuntos, de ser políticos ya ni hablamos. Nos hizo creer que borró de su mente todo recuerdo de esa España cainita, y si insistías no le sacabas más que eso, que en una guerra, todos eran malos. Y lo decía él que levantó puño y después brazo. Y simplemente le pidió a España vivir en paz. Él, que sí vivió la guerra, nunca nos dijo nada bueno de unos, ni malo de otros. Simplemente no dijo nada. Y así consiguió que nosotros, sus nietos, viviéramos sin odio, con el único convencimiento de que todos los que matan son malos. Y también que en este país ya se había matado lo suficiente. A mí me gustaba llamarlo el espíritu de la transición. Dice mi madre que para él era, simplemente, era vivir en paz. Tan sencillo como eso.

Os cuento esto porque me acaba de llegar al mail la revisión que el Ayuntamiento de Madrid va a realizar sobre el callejero madrileño. Después de que sus calles hayan sido sometidas al “comisionado de memoria histórica”, han decidido cambiar las placas dedicadas a personas que combatieron en un bando, por otras que combatieron en otro. Las explicaciones que dan es que unos eran malos malísimos, y los otros eran buenos porque, haciendo lo mismo, tuvieron peor suerte.

 

Ojalá que Meco hubiera podido vivir lo suficiente para contarle un par de cosas a ese comisionado. Lo de que yo salí política mejor no se lo contamos…

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4 Comments Add yours

  1. Martin says:

    Muy bien explicado de forma sencilla . Mi abuelo de nombre parecido, Maca solo le dejaron saber que una guerra había empezado
    Si le mataron y dejaba 3 niños huérfanos diga yo que muy buenos no eran.

  2. Le tocó perdedor, pero con todo lo bueno que creas era, seguro que no mejor que los otros, en cualquier campo que le tocase.

  3. Mabode says:

    Debe ser que algunos no supieron o no quisieron procesar el horror vivido. Mi abuelo, que nunca quería hablar de ello, que estuvo en el Alcázar con su familia, que después le fue mal con Franco, siempre decía lo mismo: la guerra es mala. Supongo que lo hacía en abstracto consciente de que frente a él, asediándole a él, a su familia y a lo suyos, estaban sus propios paisanos, no muy lejos algún familiar. ¿Cómo se atreven los que no vivieron el horror a dividir la historia en buenos y malos? . Estoy seguro de que estos que dividen ahora, no tienen ni un solo familiar que viviera la guerra en primera persona . Ninguno de los que tuvieron que aprender a perdonar y perdonarse. Ninguno de los que procesaron el horror para no volver a repetirlo.

    1. Sonia Cea Quintana says:

      Amen, Mabode. Un saludo!

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